Una grúa para levantar personas mayores es un producto de apoyo que permite trasladar a alguien que no puede ponerse de pie o desplazarse con seguridad, por ejemplo de la cama a la silla. Las principales son la grúa de traslado y la grúa de bipedestación. Cuál conviene, qué arnés usar y cómo manejarla debe valorarlo un profesional.
¿Para qué sirve una grúa y cuándo se plantea?
La grúa sustituye la fuerza física del cuidador en las transferencias: cama, silla de ruedas, sillón, inodoro o ducha. Protege a la persona de caídas y al cuidador de lesiones de espalda.
Suele plantearse cuando:
- La persona no puede soportar su peso de pie o lo hace de forma muy inestable.
- Las transferencias requieren levantar a la persona en brazos o entre dos.
- El cuidador tiene molestias o ya ha sufrido alguna lesión al movilizarla.
- Ha habido caídas o sustos durante los traslados.
Que la persona necesite grúa, y de qué tipo, lo valorará un terapeuta ocupacional, un fisioterapeuta o el equipo sanitario que la atiende.
¿Qué tipos de grúas para enfermos existen?
Esta tabla resume los tipos de grúas para enfermos y personas mayores más habituales en el domicilio:
| Tipo | Cómo funciona | Para quién suele indicarse |
|---|---|---|
| Grúa de traslado (móvil) | Eleva a la persona completamente con un arnés y se desplaza sobre ruedas. | Personas que no colaboran en la transferencia o no pueden cargar peso en las piernas. |
| Grúa de bipedestación | Ayuda a la persona a ponerse de pie y la traslada en esa posición, apoyando los pies en una plataforma. | Personas que conservan cierta fuerza en las piernas y control del tronco, y pueden colaborar. |
| Grúa de techo o de raíles | Se desplaza por un raíl fijado al techo o a una estructura. | Situaciones de uso frecuente o espacios donde una grúa con ruedas no maniobra bien. |
| Grúa fija | Anclada al suelo o a la pared en un punto concreto, como el baño. | Transferencias repetidas siempre en el mismo lugar. |
Grúa de traslado o grúa de bipedestación: ¿cuál es la diferencia clave?
La diferencia está en cuánto puede colaborar la persona. La grúa de traslado no requiere que la persona sostenga su peso. La de bipedestación sí exige que pueda agarrarse, mantener el tronco y apoyar las piernas; a cambio, mantiene su capacidad de ponerse de pie, lo que puede ser importante para su autonomía.
Elegir una grúa de bipedestación para alguien que no tiene esa capacidad puede ser peligroso. Por eso esta decisión no debe tomarse solo a partir de una ficha de producto.
¿Qué arnés necesita una grúa?
El arnés es tan importante como la grúa. Un arnés inadecuado o de talla incorrecta puede provocar deslizamientos, rozaduras o posturas incómodas. Hay modelos distintos según el uso:
- Arnés universal o de traslado: para transferencias habituales cama-silla.
- Arnés con apoyo de cabeza: para personas sin control cefálico.
- Arnés de aseo o higiene: deja libre la zona íntima para facilitar el uso del inodoro o el cambio de ropa.
- Arnés de baño: de material que tolera el agua.
- Arnés de bipedestación: rodea la espalda por debajo de los brazos, específico para ese tipo de grúa.
Comprueba además que el arnés es compatible con la grúa (sistema de enganche) y que la talla la determina un profesional o el proveedor siguiendo la guía del fabricante.
¿Cuánto espacio hace falta para usar una grúa en casa?
No hay una medida única: depende del modelo. Antes de elegir, revisa con el proveedor las dimensiones de la grúa y compáralas con tu vivienda:
- Hueco bajo la cama: las patas de la grúa de traslado deben poder entrar por debajo. Con camas de cajón o canapé, puede no ser posible.
- Espacio libre alrededor de la cama y de la silla para girar la grúa con la persona suspendida.
- Ancho de puertas y pasillos, si la grúa tiene que pasar de una habitación a otra.
- Tipo de suelo: alfombras, moquetas o desniveles dificultan el rodamiento.
- Baño: si se pretende usar ahí, comprueba que la grúa cabe y maniobra.
- Almacenaje y carga: dónde se guardará y si hay enchufe para cargar la batería.
Una grúa suele combinarse bien con una cama articulada con carro elevable, que permite ajustar la altura en cada transferencia.
Antes de comprar, comprueba la carga máxima indicada por el fabricante y verifica que es adecuada para la persona. No uses nunca la grúa ni el arnés por encima de lo que indica el fabricante.
¿Por qué el uso de la grúa requiere formación del cuidador?
Una grúa mal usada puede causar caídas desde altura, golpes o lesiones. La técnica importa tanto como el aparato. Lo recomendable es que, antes de usarla, el cuidador reciba una demostración práctica del profesional o del proveedor, y que practique en presencia de alguien con experiencia.
Puntos que la formación debería cubrir:
- Cómo colocar y retirar el arnés con la persona tumbada o sentada.
- Cómo enganchar correctamente las cintas y comprobarlo antes de elevar.
- Frenos: cuándo deben estar puestos y cuándo no.
- Si la maniobra puede hacerla una persona o requiere dos, según las indicaciones del fabricante y del profesional.
- Qué hacer si la batería se agota o la grúa se detiene con la persona elevada (descenso de emergencia).
- Revisión periódica del arnés (desgaste, costuras) y mantenimiento de la grúa.
Si la persona siente dolor, se marea o algo no va bien durante un traslado, detente y consulta con su médico. Ante una situación urgente, llama al 112.
¿Alquilar o comprar una grúa?
Igual que con otros productos de apoyo, depende de la duración prevista. En una recuperación con evolución esperable, el alquiler permite probar; en una situación estable a largo plazo, puede compensar la compra. Pide 2-3 presupuestos y compara: grúa, arneses incluidos (y cuántos), batería y cargador, entrega, demostración de uso, mantenimiento, garantía y servicio técnico.
Sobre ayudas y préstamo de productos de apoyo, consulta en los servicios sociales del ayuntamiento, en el CAP o en el Departament de Drets Socials. A fecha de 2026, consulta la convocatoria vigente. Tienes más información en nuestra página de ayudas y recursos.
Si la dificultad está sobre todo en levantarse del sillón, mira para quién está pensado un sillón levantapersonas. Y si quien cuida empieza a notar el desgaste, lee sobre el síndrome del cuidador quemado.
¿Cuándo pedir ayuda?
Elegir una grúa implica decidir el tipo, el arnés, encajarla en la vivienda y asegurarse de que el cuidador sabe usarla. En T-APOYAMOS, servicio independiente de orientación en autonomía en Cataluña, no vendemos productos ni cobramos comisiones: te ayudamos a entender qué necesitas, buscamos opciones y coordinamos con proveedores y profesionales para la valoración y la formación. Más información en productos de apoyo y ortopedia y en coordinación de profesionales.
Puedes empezar con una consulta por videollamada (39 €): tú nos cuentas qué pasa y nosotros buscamos la solución.
Fuentes
- Personas con dependencia (Departament de Drets Socials i Inclusió, Generalitat de Catalunya)
- Personas cuidadoras no profesionales (Departament de Drets Socials i Inclusió, Generalitat de Catalunya)
- Ley 39/2006, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia (BOE)
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una grúa de traslado y una de bipedestación?
La grúa de traslado eleva a la persona por completo con un arnés, sin que tenga que sostener su peso. La de bipedestación la ayuda a ponerse de pie y exige que conserve cierta fuerza en las piernas, control del tronco y capacidad de agarrarse. Cuál conviene debe valorarlo un profesional.
¿Puede una sola persona usar una grúa?
Depende del modelo, de la situación de la persona y de las indicaciones del fabricante y del profesional que la valore. En algunos casos la maniobra puede hacerla un cuidador formado; en otros se recomiendan dos personas. Pregunta expresamente por este punto durante la demostración de uso.
¿Sirve cualquier arnés para cualquier grúa?
No. El arnés debe ser compatible con el sistema de enganche de la grúa y adecuado al uso (traslado, aseo, baño, bipedestación o con apoyo de cabeza). La talla también importa: un arnés demasiado grande o pequeño puede provocar deslizamientos. Sigue la guía del fabricante y el criterio del profesional.
¿Cabe una grúa en una casa pequeña?
A veces sí, pero hay que comprobarlo. Revisa si las patas entran bajo la cama, si hay espacio para girar con la persona elevada, el ancho de puertas y el tipo de suelo. Pide al proveedor las medidas del modelo. Si el espacio es muy reducido, existen alternativas como las grúas de techo.
¿Dónde informarse sobre ayudas para una grúa en Cataluña?
En los servicios sociales del ayuntamiento, en el CAP y en el Departament de Drets Socials, que publica convocatorias de ayudas para productos de apoyo. A fecha de 2026, consulta la convocatoria vigente para conocer requisitos e importes. Algunas entidades o municipios ofrecen también préstamo.