La teleasistencia es un servicio que conecta a la persona mayor, desde su casa, con una central de atención mediante un pulsador que lleva encima. Si se cae, se encuentra mal o se siente sola, aprieta el botón y habla con un operador que valora la situación y avisa a familiares, vecinos o servicios de emergencia.
¿Qué es la teleasistencia y para qué sirve?
Es un sistema de apoyo a distancia pensado para que una persona pueda seguir viviendo en su casa con más seguridad. No sustituye a un cuidador ni a la atención médica: es una red de aviso rápido.
Sirve sobre todo para tres cosas:
- Pedir ayuda en una emergencia: una caída, un mareo o cualquier situación en la que la persona no puede llegar al teléfono.
- Dar tranquilidad a quien vive solo y a su familia, especialmente si viven lejos.
- Acompañar: muchos servicios hacen llamadas periódicas de seguimiento, recordatorios o felicitaciones, según lo que incluya cada contrato.
¿Cómo funciona la teleasistencia en casa?
El equipo básico tiene dos piezas: un pulsador y una unidad de domicilio. A partir de ahí, se pueden añadir detectores según la situación.
| Elemento | Qué hace | Qué conviene comprobar |
|---|---|---|
| Pulsador (colgante o pulsera) | Al apretarlo, lanza una llamada a la central sin tener que marcar nada. | Que la persona lo lleve puesto también en la ducha y por la noche, y que sea resistente al agua. |
| Unidad de domicilio | Aparato con altavoz y micrófono que permite hablar con la central desde cualquier punto de la casa. | Que se oiga bien en todas las habitaciones y cómo se conecta (línea fija, red móvil). |
| Detectores de humo, gas o agua | Avisan a la central si detectan un riesgo aunque la persona no pulse. | Si los incluye el servicio público o son un extra. |
| Detector de caídas o de inactividad | Genera un aviso automático si detecta una caída o falta de movimiento prolongada. | Cómo se ajusta para evitar falsas alarmas. |
| Teleasistencia móvil | Dispositivo con localización para usar fuera de casa. | Útil si la persona sale sola a pasear o a hacer recados. |
Cuando entra un aviso, la central tiene la ficha de la persona: sus contactos, datos de salud que ella haya autorizado y, a menudo, dónde hay una llave de la casa. Con eso decide si basta con llamar a un familiar o si hay que movilizar una ambulancia.
Si la persona tiene síntomas de urgencia (dolor en el pecho, dificultad para respirar, pérdida de fuerza o del habla), no esperes: llama al 112.
¿Para quién es útil la teleasistencia?
Encaja especialmente en estas situaciones:
- Personas mayores que viven solas o pasan muchas horas solas durante el día.
- Personas que ya han tenido alguna caída o tienen inestabilidad al caminar. Te puede interesar nuestra guía para evitar caídas en casa.
- Personas con una enfermedad crónica que puede provocar descompensaciones.
- Familias que cuidan a distancia y necesitan saber que alguien responderá rápido.
Es menos eficaz si la persona no entiende para qué sirve el pulsador o olvida llevarlo. En casos de deterioro cognitivo, conviene hablarlo con su médico y valorar detectores automáticos o más presencia en casa.
¿Teleasistencia pública o privada: qué diferencias hay?
En Cataluña existe teleasistencia pública, que se gestiona a través de los servicios sociales del ayuntamiento. También hay empresas privadas que la ofrecen por contrato directo.
| Pública | Privada | |
|---|---|---|
| Cómo se pide | Solicitud en servicios sociales del municipio, que valoran la situación. | Contrato directo con la empresa. |
| Coste | Puede ser gratuita o con copago según la normativa de cada municipio y la situación económica. | Cuota que fija cada empresa; pide el detalle por escrito. |
| Equipos | Pulsador y unidad de domicilio; los detectores dependen de cada servicio. | Suele haber más opciones a elegir, normalmente con coste añadido. |
| Tiempo hasta tenerla | Depende de la valoración y de cada municipio. | Normalmente más directo. |
Si la persona tiene reconocido un grado de dependencia, la teleasistencia también puede formar parte de los servicios de su plan de atención. Te lo explicamos en ayuda con la Ley de Dependencia. A fecha de 2026, consulta con tu ayuntamiento los requisitos y el copago vigentes.
¿Qué preguntar antes de contratar un servicio de teleasistencia?
Tanto si es pública como privada, estas preguntas te ayudan a saber qué estás contratando:
- ¿Qué pasa exactamente cuando se pulsa el botón? ¿Quién responde y en qué idioma?
- ¿Hay unidad móvil que pueda acudir al domicilio, o solo se avisa a contactos y emergencias?
- ¿Qué ocurre si ningún contacto responde? ¿Gestionan una custodia de llaves?
- ¿Qué detectores incluye y cuáles son extra?
- ¿Funciona si se va la luz o falla la conexión? ¿Avisa cuando la batería está baja?
- ¿Hay permanencia o penalización por darse de baja? ¿Quién es el propietario del equipo?
- ¿Hacen llamadas de seguimiento? ¿Con qué frecuencia?
- ¿Quién instala el equipo y quién lo revisa?
Pide siempre las condiciones por escrito y compara al menos dos opciones si vas por la vía privada.
¿Cómo encaja la teleasistencia con otras soluciones en casa?
La teleasistencia avisa cuando algo ya ha pasado. Por eso funciona mejor combinada con medidas que reducen el riesgo:
- Adaptar la vivienda: retirar alfombras, mejorar la iluminación nocturna, poner asideros en el baño. Lo explicamos en adaptación del hogar.
- Productos de apoyo: andador, silla de ducha o barandillas, si un profesional lo considera adecuado.
- Apoyo de personas: servicio de ayuda a domicilio, centro de día o cuidador unas horas, según cada caso.
- Organización familiar: quién tiene llave, quién figura como contacto y quién puede acudir con rapidez.
Un error frecuente es contratar el pulsador y dar por resuelto el tema. Si la persona se cae a menudo, el pulsador no evita la caída: hay que revisar por qué ocurre con su médico y adaptar el entorno.
¿Cuándo pedir ayuda?
Si no sabes si tu familiar necesita teleasistencia, otro tipo de apoyo o una combinación, no hace falta que lo tengas claro antes de hablar con nadie. En T-APOYAMOS, servicio independiente de orientación en autonomía en Cataluña, escuchamos qué está pasando en casa, te explicamos las opciones públicas y privadas y te ayudamos a coordinarlas. No vendemos equipos ni cobramos comisiones.
Puedes reservar una videollamada de orientación por 39 € y salir con un plan de pasos concretos.
Fuentes
- Servicios sociales básicos: atención domiciliaria y teleasistencia (Departament de Drets Socials, Generalitat de Catalunya)
- Ley 39/2006, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (BOE)
- Cartera de servicios sociales (Departament de Drets Socials, Generalitat de Catalunya)
Preguntas frecuentes
¿Cómo se solicita la teleasistencia pública en Cataluña?
Se pide en los servicios sociales del ayuntamiento donde vive la persona. Un profesional valora la situación y, si procede, tramita el alta. Si la persona tiene grado de dependencia reconocido, también puede incluirse en su plan de atención. A fecha de 2026, consulta en tu municipio los requisitos y el copago vigentes.
¿La teleasistencia funciona fuera de casa?
El servicio básico funciona dentro del domicilio, porque el pulsador se comunica con la unidad instalada en casa. Para salir a la calle existe la teleasistencia móvil, con un dispositivo que incluye localización. Pregunta si tu servicio la ofrece y en qué condiciones.
¿Qué pasa si la persona se cae y no puede pulsar el botón?
Con el pulsador básico, la central solo recibe el aviso si se pulsa. Por eso existen detectores de caídas o de inactividad que lanzan una alarma automática. Conviene valorar si son adecuados para cada caso y cómo se configuran para evitar falsas alarmas.
¿Puede la familia recibir los avisos?
Sí. Al dar de alta el servicio se indican personas de contacto, normalmente familiares o vecinos de confianza. La central las llama cuando hace falta. Es importante que esos contactos estén siempre actualizados y que alguno tenga llave o se gestione una custodia de llaves.
¿La teleasistencia sustituye a un cuidador?
No. La teleasistencia es un sistema de aviso rápido, no una atención presencial. Si la persona necesita ayuda para asearse, comer o moverse, habrá que combinarla con otros apoyos, como el servicio de ayuda a domicilio, un centro de día o un cuidador.